Obsolescencia programada: ¿Qué hay de verdad?

Podemos definir la Obsolescencia Programada como la manera en que los fabricantes manipulan los aparatos tanto eléctricos como electrónicos, calzado, vestuario, … para que su vida útil sea menor. Con ello, fomentan su consumo entre los usuarios. Pero ¿esto existe de verdad o es algo imaginario? Todo apunta a que este fenómeno es algo real. Donde mejor se aprecia lo que comento es en la telefonía móvil. Estos aparatos están programados para que un uso óptimo no dure más de dos años. Cuando se termina dicho período, el fabricante recomienda actualizaciones que bajan considerablemente su rendimiento. Algunos piensan en repararlo, pero desisten al comprobar que la reparación no les resulta todo lo económica que cabría esperar. Su coste puede alcanzar entre el 30-40% del valor de uno nuevo. Ello obliga al propietario del teléfono a cambiarlo. Es inducido a pensar que es algo normal por el desgaste que conlleva su uso. Pero no lo es. Si el fabricante no llevara a cabo esta mala praxis, la vida útil de nuestros terminales sobrepasaría, de largo, la década.

¿Qué podemos hacer los usuarios ante la obsolescencia programática?

El problema de la obsolescencia programada no es sólo un problema que afecte a los bolsillos de los consumidores. También tiene repercusiones en el Medio Ambiente por lo residuos que genera. En el año 2.015, el Gobierno aprobó un Real Decreto que estableció que “los fabricantes deberían diseñar y producir sus aparatos de forma que se prolongue, en lo posible, su vida útil, facilitando, entre otras cosas su reutilización, desmontaje y reparación”. Además de este Real Decreto, en abril del 2017, la Comisión de Consumo aprobó, a propuesta del Grupo Parlamentario Socialista, una propuesta de ley para penalizar a los fabricantes que llevaran a cabo esta mala praxis. Salvo estas dos normas, en España, no hay más legislación al respecto. No existe una norma que penalice esta práctica.

Así, hace unas semanas, conocimos una sentencia emitida por la “Autoridad Garante de la Competencia y del Mercado” en Italia, que sí castiga esta mala práctica. Los dos mayores productores de terminales móviles, Apple y Samsung, han sido sancionados con cuantiosas multas. La de Apple asciende a 10 millones de € mientras que la de Samsung se eleva a 5 millones de €. Tras recibir estas sanciones, las reacciones han sido diversas. Apple ha manifestado su intención de reducir el precio de las baterías de sus modelos posteriores a Iphone 6 de 89 a 28 € hasta diciembre de este año. Por el contrario, Samsung ha dicho que no lleva a cabo ninguna acción reprochable por lo que va a emprender acciones legales contra esta sentencia. Indican que no han hecha nada para dificultar el rendimiento del Galaxy Note 4.

La Unión Europea ¿ha tomado medidas para frenar la obsolescencia programática?

La Unión Europea ha dado una serie de recomendaciones:

  • Criterio de resistencia: vectores a definir
  • Es necesario fomentar las reparaciones y ventas de segunda mano
  • Reparación en un establecimiento independiente
  • Poder disponer de componentes esenciales como baterías y pantallas de repuesto
  • Llegar a una definición comunitaria de “obsolescencia programática” conjunta

Suscríbete a nuestra Newsletter



Recibe noticias sobre Atoconline